Versos, apenas versos
—No alcanzo lo que usted se propone con esa larga tirada de versos.
—Pues, la intención es bien clara. Visto que la adulación es, entre nosotros, la sola industria productiva y hasta sin patente que la grave, y teniendo en cuenta que los viejos que se van y los jóvenes que vienen no acuden ya á otra, me propongo dar cierto decoro á la profesión, reglamentándola decentemente, y haciéndola entrar así en las regiones del Arte, aunque no sea, sino para salvar algo de la prosa y verso que le sirven de desahogo.

