El doctor Bebé

El doctor Bebé

La señora Montesillo supo que algunas veces salían en las vistas cosas indecentes: una mujer bañándose, dos enamorados sin miramientos… Advirtióles desde su severidad que si no eran malas las vistas, podían ir. Para ella la moral era lo primero; sus hijas así lo comprendían y podían dar fe de lo cuidadosamente que tapaba algunos desnudos en los cromos, expurgaba los periódicos antes de que los leyeran y no permitía libros de cierta índole en su casa. Algunos eclesiásticos, entre ellos el padre Benítez, tenían gran influencia en la familia. ¡Como Cruz era tan descuidado!